No es amor...





Podría abrir mis ojos
e iluminar a mi estrella
que se consume de desamor.

Enamorarla con una canción,
hacerla que entre suspiros
diga mi nombre
y se sonroje de emoción.

Podría decirle entre trinitarias:
¡Te amo, amor mío!
o
¡Eres el latido perpetuo
que susurra mi corazón!

Podría abrir mis ojos
y que ella sepa
de que color realmente son.

Podría hacerlo,
si, podría hacerlo;
pero eso,
ya no es amor.