¡Regálame el sueño!







Si me regalaras el sueño
de derramarme en tu vida
me colaría, como el agua,
solamente en tus rendijas.

En las rendijas de tus ojos
hacer mías tus pupilas
para que sea sólo yo
el mundo que tú miras.

En las rendijas de tu boca
dominar las decisiones
de tu lengua, de tus labios....,
también de tus intenciones.

En las rendijas de tu corazón,
por si hubiera algún tormento,
plantaría la bandera
del te quiero y del lo siento.

En las rendijas de tu alma,
allí es donde anidaría,
para sembrar las raíces
donde preñar tu alegría.

Si me regalaras el sueño
de derramarme en tu vida
me colaría, como el agua,
solamente en tus rendijas.